La cantante Shakira, la actriz Angelina Jolie y la modelo Alessandra Ambrosio tienen algo en común: dieron a luz y recuperaron su figura rápidamente. ¿Qué hicieron diferente?

Por Carolyn Hernández

¿Se pueden imaginar una mujer embarazada que a los nueve meses tenga una talla XS? Por mi parte no me lo puedo imaginar ni tampoco puedo pensar que recuperaron su figura en un dos por tres. Según las tendencias hollywoodenses, esto se llama pregorexia, mommyrexia o la anorexia de las mujeres embarazadas.

La nutricionista Melissa Murillo explica que es posible que el embarazo afecte la imagen corporal y las emociones de la mujer, la cual puede sentirse sola, asustada por ser madre y presionada por subir suficiente peso, pero no demasiado.

Todo esto se une con la obsesión de la sociedad por la belleza y la delgadez, forzando hoy a la mujer embarazada a tener un cuerpo delgado durante el embarazo y recuperar su figura rápidamente.

Una moda peligrosa

“Lastimosamente, ha llegado a la vida de muchas mujeres embarazadas una moda llamada pregorexia. La pregorexia no es un diagnóstico médico reconocido formalmente, sino un término dado por los medios de comunicación para nombrar conductas de un trastorno de alimentación en mujeres embarazadas”, señala la nutricionista del Centro de Nutrición Clínica.

El aumento de peso durante el embarazo no es solo normal, sino ¡necesario! Una tercera parte del peso ganado es producto del bebé; pero el resto es volumen sanguíneo, líquido amniótico, placenta, aumento del tejido mamario y reservas para la lactancia, entre otros.

Moda negativa

La principal causa de esta condición es la distorsión de la imagen corporal de la sociedad, debido a modas, películas y celebridades. “Actualmente hay mucha popularidad entre las celebridades que han estado embarazadas y han logrado un aumento mínimo de peso, luciendo pequeñas barrigas y un cuerpo postparto completamente recuperado varias semanas después”, describe la Dra. Murillo.

Pero es necesario aceptar que todos los cuerpos son distintos, en tamaño, figura y la forma en que reaccionan a distintas situaciones, como el embarazo mismo. Las celebridades tienen a su disposición niñeras que cuidan de sus hijos mientras ellas hacen ejercicio, entrenadores personales y personas que les cocinan. No es saludable ni realista.

Recuerde que durante el embarazo el aumento de peso es necesario; pero se debe lograr a través de una alimentación saludable sin la necesidad de “comer por dos”; esto complementado con ejercicio moderado, siempre y cuando el médico lo indique.

Si usted o alguna conocida se puede identificar con lo anterior, es importante comunicárselo a su ginecólogo, nutricionista, médico o alguien de confianza y buscar ayuda.

Conductas de riesgo

Existen conductas que pueden aumentar el riesgo de que una mujer sufra pregorexia. Algunos de estos son:

  • Hablar sobre el embarazo como si no fuera verdadero
  • Preocuparse más por las calorías que por la salud general
  • Comer sola
  • Omitir comidas

Medidas que tienen consecuencias

El temor que sienten estas mujeres respecto al aumento de peso las obliga a realizar medidas extremas que podrían afectar al feto y el curso del embarazo con:

  • Sangrado uterino
  • Menor peso al nacer
  • Mayor probabilidad de aborto
  • Mayor probabilidad de muerte intrauterina
  • Parto prematuro, que tiene como posibles consecuencias el síndrome de dificultad respiratoria, sangrado en el cerebro, enterocolitis necrotizante y retinopatía del prematuro, entre otros

 

 

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