Por Lizette Weber, CEO de la Agencia Lizette Weber y Creadora de la marca Ludi el pirata®

No soy psicóloga; soy mujer, mamá, profesional en comunicación, mercadotecnia y compositora de música. Sin embargo, pienso que hoy en día, no importa el perfil que tengamos, todas las mamás podemos llegar a sentirnos estresadas y preocupadas de las listas de actividades canceladas de nuestros hijos, tengan la edad que tengan. Su vida sigue cambiando y, por ende, la nuestra también. Si algo nos une a las mamás de manera universal es desear y hacer lo que sea necesario para asegurar la salud y el bienestar de nuestros niños.

Mantener la calma es el punto más importante. Se dice fácil, pero es uno de los retos más grandes que tenemos como seres humanos. Intentamos tener la casa limpia, dar de comer, trabajar desde casa, supervisar que nuestros hijos lleven sus clases en línea lo mejor posible. Sabemos que esas clases virtuales están por terminar y se viene un verano distinto, uno con menos actividades y aún con altos parámetros de aislamiento.

Una buena técnica es que cada quien, en su propia realidad, vea la parte positiva que pueden rescatar cada día, porque en todo espacio oscuro, con una buena actitud siempre podemos encontrar aunque sea un rayo de luz y llenarnos de energía positiva.

Los niños y jóvenes tienen una alta adaptación a los cambios, así que es momento de verlos y escucharlos más porque en ellos siempre encontraremos no solo justificadas frustraciones sino una ocasión para sonreír y, aunque suene muy poético, “una sola sonrisa nos puede llenar de ilusión”. Si convertimos esa ilusión en calma y en inspiración podremos tener mejores ambientes y atmosferas en casa, sin importar su tamaño, sin importar su color. Entre padres e hijos lo más valioso es mantener el respeto y el amor.

Hay 5 consejos que no debemos dejar de lado:

  1. Mantenernos activos dentro de casa, siempre habrá algo que podamos hacer.
  2. Intenta reír cada día por algo.
  3. Piensa en el lado positivo de las cosas.
  4. Realiza actividades en periodos breves, con un horario lo más fijo posible.
  5. Haz una buena acción por alguien más: desde una llamada hasta enviar un detalle, si es posible, o un mensaje que aporte algo a tus familiares y amigos

El Dr. Craig Knippenberg, autor del libro “Cableado y Conectado: soluciones basadas en soluciones cerebrales para lograr el éxito social y emocional de los hijos”, ha comentado que tanto padres como niños están luchando para encontrar el camino hacia aquella que, sin ninguna certeza, nombramos nueva normalidad.

Lo más recomendable, según muchos estudios, es poder establecer una rutina familiar para crear cierta estructura. Obviamente, esa rutina tiene que ser flexible y no convertirse en un proceso demasiado estricto. Simplemente, debes establecer ciertos horarios y asignar roles a cada integrante de la familia, en función de lo que cada uno necesita y le gusta hacer, para pasar cada día lo mejor posible.

Evitar a toda costa el aburrimiento y procura mantener el sentido del humor y un espíritu de aventura y diversión. Recuerda que nos pueden quitar todo, menos nuestro pensamiento y nuestra voluntad.

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