El homenaje de Chanel a los Highlands en la pasarela de París

Publicidad

En la gama cromática reinó el negro y el gris, en chaquetas rectas y alargadas hasta la cadera y faldas a la altura del muslo.

Por EFE

Las Tierras Altas de Escocia y el Londres sesentero fueron la inspiración este martes en la pasarela de Chanel, que presentó su colección otoño-invierno 2022/23 al ritmo de los Beatles y apostando por minifaldas y chaquetas de lana.

El «tweed», el tejido de entramado de lana que hizo famosa la firma fundada por Gabrielle Chanel a principios del siglo XX, estuvo en el centro de la pasarela, pues vistió muros, asientos e incluso el suelo por el que pasaban las modelos.

La colección tuvo un punto campero, con botas altas para esquivar el agua y gorros con visera, mientras que las medias de lana con lurex o bien calcetines hasta el muslo pusieron un poco de color en las piernas.

En la gama cromática reinó el negro y el gris, en chaquetas rectas y alargadas hasta la cadera y faldas a la altura del muslo, pero también en un espectacular vestido recto de encajes, traslúcido, con botonadura y marcado en la cintura con un lazo.

Pero también tuvieron mucho protagonismo los tonos fresa y lila, como el estilismo que abrió la pasarela, con un llamativo abrigo de paño de corte ancho en rosa, por encima de unas botas moradas, un guiño a el Día Internacional de la Mujer, que se celebra este martes.

Sonaba «A day in the life», uno de los himnos más conocidos de la banda británica que cambió el destino de la música en los años 1960, cuya letra en su momento estuvo inspirada en los artículos de periódicos de la época y el accidente de coche de un amigo de John Lennon.

Las referencias a las drogas -que llevaron a la censura de la canción en su momento- y a la vida ordinaria pisan el inicio del tema, en la que se enumeran una serie de malas noticias de las que parece complicado sobreponerse. Difícil saber si la elección de esta canción tenía una lectura actual.

QUE PRIME LA COMODIDAD

A las piezas más reconocidas de la marca, se unieron algunas referencias más juveniles, como una cazadora de borrego beige con los bordes de lana, a juego con una minifalda; una trenca de piel de corte militar o pantalones de cuero un tanto bombachos.

El estilismo de niña bien por el que apostó la firma para la próxima temporada quedó patente con el peinado de las modelos: pelo liso, raya a un lado y horquilla para marcar el flequillo, pero también en los pañuelos en torno al cuello, los bolsos en colores pastel y los jerséis acortados.

«Me ha parecido muy inspirador, y me llevaba mucho al rollo este del campo inglés. Lo veía todo muy cómodo, con actitud. Me han encantado los vestidos cortos de lentejuelas, y unos cuantos cardigans de lana como grandotes, muy bonito», contó a EFE tras el desfile la actriz española Almudena Amor, unas de las protagonistas de la reciente ganadora del Goya «El buen patrón» (2021).

Estuvo junto a ella la también actriz española Greta Fernández, que asistía a su primer desfile de Chanel.

«Me parece espectacular cómo juegan con los tejidos, y también los colores, mucho negro, muchos brillantes, muy bonitos que yo siempre me fijo luego para las galas», confió la intérprete de películas como «Elisa y Marcela» (2019).

Al desfile acudieron además algunas de las incondicionales de Chanel, como la cantante surcoreana Jennie o la modelo francesa Caroline de Maigret.

Publicidad

Pin It on Pinterest

Share This