Lo que puede decir el flujo vaginal sobre tu salud

Una correcta rutina de higiene íntima con agua y jabón, cambiar toallas o protectores tres veces al día y limpiarse de adelante hacia atrás son las principales recomendaciones de los expertos.

Por Mamá Joven

Como mujeres, es muy importante saber que la presencia de flujo vaginal es algo muy normal. Lo que si debemos hacer es poner atención a las alteraciones y cambios que pueden indicar un problema.
 
El flujo vaginal es indicativo de en qué punto del ciclo menstrual nos encontramos y eso puede convertirse en información útil para todas aquellas mujeres que están buscando un embarazo. Además, cumple funciones muy importantes como limpiar y humectar la zona V y crear una barrera protectora para combatir y prevenir diferentes tipos de infecciones.
 
“Es normal que la cantidad, color y textura del flujo vaginal varíe de mujer a mujer, pues todo depende de sus cambios hormonales y de la manera en que trabajen sus glándulas vaginales y el cuello uterino para transportar este líquido hacia el exterior”, expresó, Arlyne Carmona, médica de la marca SABA®.
 
¿Cuáles son los cambios del flujo vaginal que hay que tomar en cuenta?
La mayoría de los cambios que se producen en el flujo vaginal son el indicio de una infección por hongos, virus o bacterias, o algún tipo de enfermedad de transmisión sexual. Cuando estos cambios se empiezan a presentar, por lo general, vienen acompañados de otros síntomas que pueden alterar sobre el problema.
 
A nivel general, un flujo vaginal es considerado anormal cuando:
 
·         Tiene cambios en el olor (en especial si es desagradable).
·         Cambia su color (si se vuelve verdoso, grisáceo o se asemeja al pus).
·         Presenta cambios en la textura (espumoso).
·         Provoca picazón, ardor, hinchazón o enrojecimiento de la zona V.
·         Hay un sangrado que no corresponde al período menstrual.
 
“Algunas mujeres no le prestan atención a los cambios que el flujo vaginal sufre a lo largo del ciclo menstrual. Otras, en cambio, se preocupan si se vuelve más espeso, más claro o más oscuro. Sin necesidad de alarmarnos por cada variación, pero siendo plenamente conscientes de esas variaciones, convendría prestar un poco más de atención a nuestro flujo vaginal porque puede proporcionarnos mucha información”, indicó, Carmona, médica de SABA®.
 
Colores que indican algo más…Cada mujer tiene una percepción propia de lo que es el flujo vaginal normal. Sin embargo, existen cambios en la coloración de éste que puede presentarse en casi todas las mujeres. ¡Preste atención a su salud íntima!
 
·         Transparente: durante la primera parte del ciclo menstrual -cerca de la ovulación- el flujo es cristalino, como clara de huevo. En esta etapa la fertilidad se encuentra en un nivel alto. Previo a la menstruación el flujo es menos abundante, más espeso, oscuro y adherente.
 
·         Blanco: si el color ha cambiado a un color blanco espeso, es muy probable que se esté sufriendo de una infección por hongos provocada por la cándida. Este tipo de alteraciones viene acompañado de picazón en la zona V.
 
·         Amarillo: este tipo de flujo es provocado por parásitos intestinales, siendo más comunes los tricomonas, que pueden adquirirse mediante transmisión sexual. Los síntomas que las mujeres pueden percibir es olor fuerte y dolor al orinar.
 
·         Grisáceo: este flujo vaginal se caracteriza por tener un olor fuerte, similar al pescado, además de ser espeso y abundante. Si presenta este tipo de color en su flujo vaginal es momento de visitar a un ginecólogo lo más pronto posible.
 
·         Flujo marrón oscuro: Puede influenciar mucho tu periodo, sobre todo si lo detectas al principio y final de tu ciclo como un rastro apenas de sangre. Si no estás con tu regla y aparece este tipo de mancha, puede tratarse de un embarazo. 
 
Higiene de la zona V. Cuando se habla de la higiene de la zona V no sólo se hace referencia a lavarse los genitales. Carmona explica que la manera correcta de limpiarse después del baño es hacerlo de adelante hacia atrás; así como el cambio de toallas o tampones tres veces al día y una correcta rutina de higiene.
También se debe orinar antes y después de las relaciones sexuales. Este aspecto es súper importante ya que en caso de que haya una infección, todo va directo a la orina.
“Recuerde que su salud íntima requiere de pequeños cuidados. Visitar al ginecólogo en caso de algún síntoma ayudará a tener una zona V saludable”, concluyó Carmona.

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