Los múltiples beneficios del yogurt griego durante el embarazo

Por Fabiola Guerrero

Un yogur se considera “griego” cuando se ha eliminado el suero de la leche, que es el
líquido que se queda después del proceso de fermentación. Sin ese suero el yogur
obtiene una consistencia más cremosa, además de una mayor cantidad de proteína,
probióticos (beneficiosos para el sistema digestivo) y una menor cantidad de azúcar,
razón por la cual los nutricionistas lo recomiendan durante cualquier etapa de la vida,
incluido el embarazo.
El yogur griego nacional NIKKOS en la versión natural, por ejemplo, contiene 15 gramos
de proteína y solo 5 gramos de azúcar por envase, los cuales son naturales de la propia
leche, es decir, no contienen azúcar añadido. Por el contrario, marcas comerciales de
yogurt tradicional contienen 4 gramos de proteína y 14 gramos de azúcar.
El yogur, especialmente el griego, es un excelente alimento para complementar la
alimentación durante esos hermosos 9 meses de espera y el único aspecto que se
recomienda verificar es que haya sido hecho con leche pasteurizada, para evitar bacterias
no deseadas. Lo anterior, puede corroborarse por medio de la lista de ingredientes
buscando aquellas opciones que indiquen leche (o yogurt) pasteurizado como primer
ingrediente.
Dentro de los beneficios del yogur griego en la gestación, se destaca que contiene una
cantidad de vitaminas que contribuyen a llevar un embarazo saludable. Por ejemplo, un
envase pequeño de yogur griego NIKKOS aporta un 20% de las recomendaciones de
calcio, que es un mineral que se requiere en cantidades elevadas durante el embarazo,
puesto que ayuda a formar los huesos, dientes y uñas del bebé. Si, por el contrario, no se
consume suficiente calcio por medio de la alimentación, el cuerpo utiliza lo que necesite
de las reservas de la madre.
En el caso del yogur tico de tipo griego y de la marca NIKKOS, al ser elaborado con
frutas 100% naturales, también aporta pequeñas cantidades de potasio, vitamina A,
vitamina C y hierro, nutrientes igualmente importantes durante el periodo.

Otros beneficios:

Más proteína: el auténtico yogur griego contiene el doble de proteína, es decir al menos
12 gramos por envase. La proteína contribuye a la formación del bebé y al mismo tiempo,
aporta energía.

Controla el peso: Debido a que el yogur griego contiene menos azúcar que el yogur
tradicional (siempre y cuando no contenga azúcar añadida), puede ser una opción
perfecta para aquellas mujeres que están controlando el peso durante el embarazo.
Además, al tener más proteína brinda saciedad por más tiempo.

Mantiene nuestro sistema digestivo funcionando sin problemas: al estar hecho con
cultivos lácticos (bacterias buenas) ayuda a mantener la salud digestiva.

Controla la presión sanguínea: el yogur griego es bajo en sodio y además contiene
minerales como magnesio, potasio y calcio, por lo que mantiene los niveles de presión
sanguínea bajos.


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