La seguridad y el control de acceso representan otro de los pilares que motivan la evolución hacia un hogar conectado.
Por Revista MJ
Muchos sueñan con tener un hogar inteligente, pero no lo hacen porque consideran que convertirlo requiere de una gran inversión y trabajo. Sin embargo, los expertos indican que es una transición que se puede ir haciendo paso a paso y lo importante es iniciar con lo básico.
Natalia Gutiérrez, gerente de mercadeo de Novex explica que “la clave para transformar la vivienda reside en identificar las necesidades cotidianas que la tecnología puede resolver de forma inmediata”.
“Para quienes desean iniciar este camino es comenzar con dispositivos pequeños pero de alto impacto, como un enchufe inteligente o una cerradura electrónica que facilite el ingreso seguro a la casa. Convertir la propiedad en un espacio inteligente no requiere de obras de construcción ni de grandes inversiones iniciales, sino de elegir herramientas funcionales que brinden tranquilidad y ayuden a gestionar el tiempo y la energía de una manera mucho más eficiente”, agregó Gutiérrez.
Algunas de estas herramientas puede ser bombillas inteligentes, cerraduras electrónicas, enchufes, cámaras de seguiridad y otros.
Paso a Paso
El primer paso para la automatización residencial suele ser la gestión de la iluminación y el control de los tomacorrientes. La sustitución de interruptores tradicionales por versiones inteligentes permite programar horarios de encendido y apagado, lo que reduce significativamente el desperdicio de electricidad en áreas que no se están utilizando.
Asimismo, el uso de bombillería con sensores de movimiento en exteriores y pasillos garantiza que la luz se active solo cuando es estrictamente necesario, reforzando la seguridad perimetral sin incrementar de manera desproporcionada la factura eléctrica al final del mes.
La seguridad y el control de acceso representan otro de los pilares que motivan la evolución hacia un hogar conectado. En la actualidad, la implementación de cerraduras electrónicas permite a los usuarios prescindir de las llaves físicas, ofreciendo métodos de apertura mediante códigos personalizados, huellas dactilares o aplicaciones remotas.
“Al integrar cerraduras inteligentes con timbres de video y cámaras de monitoreo, las familias obtienen un sistema de protección integral que puede ser supervisado en tiempo real desde cualquier ubicación”, indicó Gutiérrez.
Finalmente, con una planificación estratégica y la selección de dispositivos compatibles entre sí, cualquier propietario puede dar el paso hacia una vivienda más conectada, segura y responsable con el entorno.




