¿Ser o no ser Mamá?

Algunas lo nombran como el trabajo más difícil del mundo y el peor remunerado, sin embargo, son muchas las que aseguran que no existe nada mejor en la vida que ser mamá ¿Cómo encontrar una respuesta? 

Por Marcela Hernández

Para aquellas mujeres que se han dado a la tarea de consolidar su carrera profesional, la maternidad puede ser un tema sensible. Es común que en algún momento de su vida se sientan atrapadas en un dilema: ¿mi carrera profesional o la formación de mi propia familia?

Para ayudarles a enfrentar este dilema, decidí acercarme a otros coaches y colegas (hombres, mujeres, madres trabajadoras y no madres) para que me dijeran ¿qué pregunta le harían a un coach que estuviera en esta situación?

Tres preguntas de coaching para aclarar su postura ante este dilema:

1. ¿Por qué no “y” en lugar de “o”?

La raíz del conflicto puede estar en la falsa creencia de que sólo hay dos alternativas: o soy una buena madre o sigo creciendo en el ámbito profesional.

Lo primero que hay que cuestionar es si realmente se trata de un dilema. ¿Es verdad que solo hay dos alternativas? ¿Qué otras posibilidades o recursos no ha visto? Por ejemplo, encontrar un trabajo de horario flexible, trabajar proyectos de manera independiente, repartir los cuidados del bebé con el papá, etcétera.

Cuando reducimos nuestra capacidad de elección a dos extremos únicos, corremos el riesgo de experimentar frustración en cualquiera de los casos. Después de todo, la elección de algo conlleva la pérdida de otra posibilidad (o muchas más).

2. ¿Cómo se ves siendo una ejecutiva exitosa y cómo se ve siendo una mamá?

Al visualizar ambos escenarios e identificar sus emociones, ganancias y pérdidas en cada uno, puedes tomar una decisión con mayor consciencia. ¿En cuál de los dos roles considera que haría la diferencia?

También es importante que juegue con el tiempo. Quizá hoy esté convencida de que su prioridad es trabajar y desarrollar su carrera, pero nada le garantiza que en 3, 5, o 10 años sus preferencias sigan siendo las mismas. Ahí radica la importancia de la visualización.

Recuerdo el caso de una de mis clientas que trabajaba para una enorme empresa trasnacional y durante mucho tiempo estuvo envuelta en la inercia de su trabajo y sus objetivos profesionales, desafortunadamente, cuando se detuvo a pensar en sus objetivos de vida fue muy tarde para lograr embarazarse, por lo que vivía con el dolor y la frustración de no haber hecho algo al respecto.

3. ¿En dónde está su voluntad?

Generalmente, hacemos lo que hacemos a partir de tres factores principales:

a) Voluntad: lo que hago por amor o convicción.

b) Incentivo: lo que hago por obtener algo a cambio.

c) Condición: lo que hago por obligación o por exigencias (propias o ajenas)

Ya sea trabajar, ser mamá o combinar ambas posibilidades, lo más importante es que tome una decisión de manera consciente, sabiendo en dónde está su voluntad y si lo que hace no es más bien un reflejo de las expectativas que la sociedad y usted misma ha puesto en usted.

La autora es coach ontológico e instructora en temas de desarrollo humano y empresarial. Ha participado en diversos programas de coaching para empresas del sector financiero, salud, gobierno, manufactura, consumo y educación.

 


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