La ingesta de azúcar en alimentos, especialmente bebidas saborizadas causan una fuerte acumulación de placa bacteriana y trae consigo el riesgo de formación de lesiones y caries. 

Por:Malte Holm

En Guatemala, la salud bucal no se considera como una prioridad para las autoridades y para un buen número de la población. Por ello, aún no se cuenta con una cultura de prevención, que inicia desde la toma de conciencia sobre la ingesta de los alimentos con altas dosis de azúcares, los cuidados diarios, y el impacto de no efectuarse un chequeo dental y limpieza periódicamente.

Además, las personas carecen del hábito del cuidado bucal que inicia con una buena técnica de cepillado, el uso de hilo dental, enjuague bucal y aplicación de fluor. A ello, se debe sumar el temor que se tiene de visitar al dentista, debido al desconocimiento o una mala experiencia; miedo que se puede afrontar preguntando directamente al especialista el procedimiento o tratamiento al que se someterá y de esta forma crear una relación de confianza paciente – médico.

Enfermedades bucales frecuentes

Es importante mencionar que más del 90% de las personas que asisten a la clínica dental, tras la evaluación correspondiente, se detecta que padecen de diferentes lesiones de caries, y con necesidad de tratamiento.

La caries es una enfermedad multifactorial (bacterias+ tiempo+ huésped + dieta= CARIES). Algunos de los factores que determinan distinta susceptibilidad ante la creación de caries son:

– Presencia de hendiduras y fisuras en su superficie (temas que se manejan preventivamente con la aplicación de sellantes).

– Adecuada higiene oral – Ingesta de azucares y ácidos.

Entre otras enfermedades bucales que con mayor frecuencia padece la población están: inflamación, abscesos, pérdida prematura de piezas dentales, apiñamiento de los dientes (esto normalmente se puede arreglar con ortodoncia) y mala masticación (que conlleva cierta desnutrición por no tener la posibilidad de masticar los alimentos.

Respecto a la dieta, se debe tomar nota que la ingesta de azúcar en alimentos, especialmente jugos o bebidas saborizadas que toman tanto los niños como los adultos, causan una fuerte acumulación de placa bacteriana y trae consigo el riesgo la formación de lesiones de caries.

Por ello, una alimentación adecuada es clave para prevenir cualquier enfermedad bucal y se puede iniciar con la toma de agua pura o leer la etiqueta de los alimentos para minimizar el consumo de azúcar en nuestra dieta.

Debemos de entender cómo cuidar nuestra salud, y cambiar la actitud reactiva a una proactiva. No esperar a que algo esté causando un dolor insoportable (o bien, un olor insoportable para los demás), sino revisarnos con frecuencia y así evitar grandes molestias, y en el caso dental, pérdida de diente que no se puede recuperar de ninguna manera (más que trabajar una restauración).

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