Más de 200 mamás del Facebook de la Revista Mamá Joven compartieron su estrategia para continuar o iniciar sus estudios después de tener hijos. ¡Sí se puede; es cuestión de organizarse!

Por Carolyn Hernández

Hay cientos de historias que cuentan sus sacrificios, cómo se brincaron los obstáculos, qué o quiénes las motivaban, los planes, la organización y la visión hacia el futuro de ella, los hijos y la familia. Todo es un complemento para culminar con éxito la meta propuesta, aunque –claro está– que no todas pueden lograrlo y pueden quedar en el intento.

Participaron desde adolescentes de 18 años hasta mujeres con más de 40 años. Sin importar la edad, todas tenemos sueños e ilusiones por cumplir. La vida continua, se puede ser madre, ser profesional y estudiar, todo a la misma vez.

De todos los testimonios les resumo 10 formas que hicieron que mamás pudieran retomar o concluir sus estudios.

  1. Los mismos hijos son la motivación para continuar los estudios y buscar un futuro mejor para todos. ¡No son ningún obstáculo!
  2. Apoyo de la familia, ya sea del esposo y lo papás, que colaboran en el cuido de los pequeños.
  3. Organizarse en las tareas del hogar, la universidad y en la atención de los hijos.
  4. Estudiar a distancia se ha convertido en una gran forma de obtener el bachillerato, licenciatura o maestría. Es una opción de organizar los horarios de estudios.
  5. Suspender algunos meses o años de estudios para después retomarlos. Con organización, orden y colaboración se puede retomar el papel de ser mamá, esposa, trabajar y ser estudiante.
  6. Tener un rol de horarios para levantarse, trabajar, dedicar tiempo a los hijos y en la noche para estudiar.
  7. La edad no importa. Nunca es tarde para estudiar siempre y cuando se quiera.
  8. Sin importar el cansancio, sí se puede lograr gracias al esfuerzo y la ayuda de Dios.
  9. Como madres deben saber manejar el tiempo y las prioridades de las obligaciones.
  • Fijarse un proyecto de vida, buscar satisfacer las metas propuestas y encontrar el espacio para nosotras.

 

Testimoniales ejemplares

Mj Jiménez.

En mi caso, hace años quería estudiar una maestría. Sin embargo, esperé a que mi hijo cumpliera los seis años para tomar la decisión. Es difícil no sentirse culpable al inicio. Pero todo lo que hacemos por nosotras mismas también nos motiva y lo transmitimos a los hijos. Soy madre soltera y trabajo tiempo completo. Mi día empieza a las 4 a.m. y termina a medianoche estudiando; pero soy feliz aunque sea cansada. Me realizo profesionalmente con el apoyo de mi madre y hermanos. Felicito a esas madres con muchos hijos que logran salir adelante. Son admirables y digno ejemplo a seguir.

Rose Aragón.

A los 30 años me divorcié y por cosas de la vida estuve con el papá de mi hijo durante dos años más. Al final empecé de nuevo y inicié en la carrera de Farmacia. Hoy cinco años después, concluí y este nuevo título es para mi hijo, quien ha sido mi motor y mi impulso todos estos años. Soy una mamá, como dice mi hijo, Dra. Aragón Mora al cuadrado por mis dos carreras. Con 37 años me siento feliz y con mucha ilusión de ejercer en la profesión. Me ha ido excelente en los dos títulos y con mención de honor.

YuSsa Oropeza.

Trabajo doble (casa y empleo fijo), además estudio.   Tengo 25 años y aunque muchos me dicen que para qué lo hago, pienso que es el mejor ejemplo que les puedo dar a mis dos hijos (2 años y otro de 5 años, tiene microtia bilateral). Además de hacer todo lo que nos compete como madres, también tengo que ayudarlos a crecer en este mundo tan discriminante… A todas las que son mamás y además estudiantes, les mando un saludo y ánimo, chicas. ¡Pronto vienen las recompensas de tantos desvelos!

Nenis Enríquez. 

Yo estudio toda la semana. Tengo 21 años y una niña de 6 meses. De lunes a viernes mi esposo me ayuda con ella. Él sale a comer del trabajo de 1 a 3 de la tarde, entonces cuida a la niña de 1 a 2 para que yo pueda ir a clases de inglés y paso por ella para que él alcance a comer en la hora que le queda. Los sábados voy a la universidad de 8 a.m. a 4 de la tarde, en donde él la cuida todo el día. ¡No sé que sería sin su ayuda. Lo amo tanto!

Verónica Piris. 

Tengo dos hijos. Quedé embarazada del primer bebé en mi segundo año de ingeniería eléctrica. Traté de seguir, pero la verdad se me hizo difícil, más que nada por motivos económicos. Retomé dos años después y a la vez empecé a trabajar en una consultora de ingeniería. Por cuestiones hormonales volví a quedar embarazada y de nuevo los estudios quedaron relegados… Hoy mis hijos tienen 10 y 7 años, y me he propuesto a volver a estudiar. Pero surgió un gran cambio. Tal vez por la madurez, descubrí que mi vocación se encontraba en el área de la salud, en una de las áreas más costosas para estudiar. Apliqué para una beca, la conseguí y tomo clases por la mañana mientras los niños van al colegio. Por la tarde los tres hacemos tareas. Estudio por las noches cuando están dormidos y tengo un promedio de 4,7 de un máximo de 5. ¡Nunca es tarde y nada es imposible!

Mercedes Mora F. 

Soy una mamá profesional. Tengo 38 años, casada, con dos niños (9 y 2 años con 9 meses). Estoy justo terminando la tesis de la maestría y trabajo fuera de casa tiempo completo. No es fácil, pero no es imposible. Tengo un marido comprensible que más bien me apoya y comprende a pesar de su baja escolaridad (primaria completa). Aún así, llego a casa sacando energía de donde no tengo para atenderlos con amor. Mamitas, a seguir adelante creciendo por el bien de nuestra familia. Las felicito, ya que muy poca gente cree y valora estas cosas…

Eimi Gaona.

Tengo 21 años y estudio Fisioterapia. Salí embarazada en tercer año de mi carrera. Ahora mi bebé tiene 4 meses. Es superdifícil, pero gracias a Dios he tenido el apoyo incondicional de mis padres, mi esposo y la familia de mi esposo. Ya casi me gradúo de la universidad y diariamente quedo agotadísima; pero solo con saber que todo el esfuerzo que se hace es por tu hijo, créeme que se te quita todo el cansancio y más cuando al llegar a casa tu fortaleza esta ahí, ¡esperándote! Es una experiencia caóticamente hermosa el ser madre y estudiar a la vez, tener que dividirte en 100 para poder hacer todo y a tiempo. Por eso animo a todas las madres jóvenes que terminen sus estudios. Un hijo a corta edad no es un obstáculo; es la fuerza que te ayuda a salir adelante.

Noé Aguirre Montoya.

Tengo 24 años y un bebé de un año. Estoy estudiando el profesorado de Educación Inicial en ISFD de Río Cuarto, Córdoba, Argentina. Me enteré que estaba embarazada en la mitad de mi primer año de carrera… Puedo decir que no es fácil estudiar teniendo un bebé recién nacido; pero le agradezco a Dios, porque yo lo puedo hacer hasta el día de hoy. Mi bebé me acompaña a todas las clases desde que tenía dos meses de nacido, más que todo cuando el papá no lo puede cuidar… El grupo, tanto de compañeras como de profesores, aceptan a mi hijo como un alumnito más. Cada uno de ellos sabe el anhelo que tengo de terminar mi carrera y que lo hago pura y exclusivamente para él, ya que mi sueldo de lo cual voy a trabajar depende su futuro y quiero darle lo mejor… Creo que no es fácil estudiar teniendo un bebé. Si se quiere, se puede, de eso estoy totalmente convencida.

Pin It on Pinterest

Share This