• Cámara de Gesell permite el análisis relacional de las familias, mediante un cristal, en el cual los estudiantes tienen una experiencia práctica y los pacientes atendidos se desarrollan en su dinámica natural.
  • ULICORI atiende pacientes referidos por el departamento de psiquiatría infanto juvenil del Hospital Calderón Guardia y la Clínica del Adolescente del Hospital Nacional de Niños.

Por Revista MJ

Las técnicas de terapia evolucionan con el paso del tiempo y puede resultar impresionante como las herramientas terapéuticas y sistémicas ayudan a las personas a superar sus distintos problemas sociales. Se trata de una técnica que tiene años de existir, pero que muy pocos conocen a profundidad: La Cámara de Gessell en terapia familiar.

¿En qué consiste? es un espacio acondicionado para la observación del comportamiento de las personas. Está conformada por dos ambientes, separados por un vidrio de visión unilateral, los cuales cuentan con equipos de audio y de video para la grabación de las diferentes intervenciones.

Asimismo, permite ver desde una de las habitaciones lo que ocurre en la otra, pero no al revés. Aquí es posible estudiar ciertos fenómenos sociales reales, pero de forma controlada, para realizar investigaciones que permitan comprender mejor la dinámica de las familias.

En nuestro país cada vez más se incrementan los problemas de índole social, entre estos la violencia intrafamiliar, según cifras de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), cada año se diagnostican alrededor de 10 mil casos y los hospitales atienden cada vez más víctimas por problemas de violencia, en donde más del 70% son mujeres.

Datos del Observatorio de Violencia de Género contra las mujeres y del Poder Judicial, demuestran que en Costa Rica 132 mujeres piden protección cada día en los juzgados contra violencia doméstica. Además, entre 2004 y 2017 las denuncias por delitos sexuales aumentaron en un 74%.

¨Una de las grandes ventajas del uso de la cámara es el planteo de una supervisión en vivo. No es lo mismo una supervisión donde el terapeuta relata lo que pasó en la sesión, que cuando uno está observando y viviendo con el colega a cargo lo que está sucediendo aquí y ahora. Se pueden facilitar y corregir intervenciones en el momento adecuado para desarrollar un nuevo camino dentro del proceso de la terapia¨, comentó Natalia Apú, directora de la Maestría en Terapia Familiar Sistémica de ULICORI.

De acuerdo con Apú, la especialización en Terapia Familiar Sistémica les permite a los estudiantes tener un acercamiento a la realidad y contribuir con su aprendizaje basado en casos reales, esto porque atienden pacientes referidos por el departamento de psiquiatría infanto juvenil del Hospital Calderón Guardia y la Clínica del Adolescente del Hospital Nacional de Niños.

En total la Universidad ha atendido 300 familias con diferentes dificultades, entre ellas: víctimas de violencia intrafamiliar, relaciones parentales, terapia de pareja, entre otros.

El objetivo de este posgrado es dar las herramientas terapéuticas necesarias para que los futuros profesionales realicen intervenciones que empoderen y contribuyan al cambio o mejora de la realidad de la población atendida.

ULICORI es la única Universidad en el país en impartir la maestría interdisciplinaria en Terapia Familiar Sistémica y celebra 20 años de contribuir con la formación ante las demandas familiares, de pareja e individuales que requieren de una respuesta integral a sus necesidades y problemas de diversas índoles.

¨Les permite a los estudiantes intervenir en una gran variedad de situaciones clínicas y no clínicas a través de sus prácticas profesionales¨, mencionó Apú.

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